
Docencia
La docencia es un eje central de mi trabajo académico. Entiendo la enseñanza de las matemáticas como un proceso profundamente humano, relacional y situado, en el cual el aprendizaje se construye a partir del diálogo, la exploración y el tiempo necesario para que las ideas cobren sentido.
Mi práctica docente ha estado especialmente marcada por el trabajo con estudiantes de primer año universitario. Esta experiencia me ha llevado a cuestionar no solo qué se enseña, sino cómo se aprende matemáticas al inicio de la vida universitaria. En este contexto, he incorporado estrategias metacognitivas en el aula, integrando de manera explícita la planificación, la autorregulación y la reflexión como parte del quehacer matemático, reconociendo el papel de las emociones, la confianza y las trayectorias previas en los procesos de aprendizaje.
De manera complementaria, he participado en procesos de formación docente centrados en la relación pedagógica, el cuidado y la escucha, entendiendo la vulnerabilidad como una dimensión constitutiva del aprendizaje. Estas experiencias han nutrido mi práctica en el aula y mi acompañamiento a estudiantes, contribuyendo a la construcción de ambientes de aprendizaje que combinan rigor académico, reflexión y respeto mutuo.